Entrevistamos a: Nevenka Pavic

Amor por el arte y la comunidad. Por las tradiciones, los ancestros, los detalles, la artesanía, la herencia y un futuro colectivo. Veo en ella un puente entre aquello olvidado en un rincón (objetos y pedazos de cerámica llenos de magia y potencial expresivo) y los anhelos comunes. Como una canalización, una construcción incesante. Pieza a pieza. Nevenka Pavic es una creadora de largo recorrido en la ciudad. Percibo su tenacidad, con trazos de inquietud. En su cálida mirada detecto el rumbo fijo del crecimiento colectivo. Aquí, vender no es la prioridad. Aquí se avanza por amor a lo que hacemos, en plural. Un mosaico. Su especialidad. 

Llegó a L’Hospitalet hace veinte años y se instaló en el Edifici Freixas. Cuenta que estaba lleno de objetos abandonados: polvorientos y olvidados. Las deficiencias del espacio no fueron un impedimento para decidir instalarse en él. Y qué decir de los objetos, en los que vio la magia que los convierte en materia prima para su arte. Nevenka Pavic ve posibilidades artísticas donde otras personas vieron y ven desperdicios, la simbología que reside en ellos. La encuentro hoy con la mente en los preparativos para una acción comunitaria en el marco de la exposición “Our garden needs its flowers”, una lectura del actual contexto artístico del Districte Cultural LH que se podrá visitar en el Centre d’Art Tecla Sala hasta el 7 de julio. 

Nevenka está reuniendo flores para plantarlas cerca de la estación de La Florida. Pero flores hechas, con la técnica del mosaico, por personas como tú y como yo! Se trata de una convocatoria a la que están respondiendo personas muy diversas, no necesariamente creadores profesionales. Con todas estas flores bastirá un gran mural en el espacio público. Y aquí es cuando le brillan los ojos a Nevenka: intervención artística comunitaria en el espacio público. Le brillan mientras habla de la capacidad de generar nuestro propio espacio público, de crearlo para entenderlo, quererlo, cuidarlo, habitarlo. Nada crea más apego, más orgullo y menos incivismo que algo hecho con las propias manos, esfuerzo e ilusión. De ahí la capacidad de transformación social del arte. Apego a lo creado y apego a las personas con las que lo hemos cocreado. Porque se trata de hacerlo en comunidad. Noto como se desprende de su obra y cede el protagonismo a la potencia de la obra colectiva. Percibo su generosidad: su técnica y experiencia al servicio del lugar y la gente que habita con ella (esta ciudad y este planeta).

Pero aunque su ego no lo pida, Nevenka Pavic merece un relato propio. Quisiera contaros cómo estudió Arquitectura en Chile, su país natal. Como tuvo una mención especial en Escultura. Como viajó y se nutrió de tradiciones culturales múltiples (América, Europa, Norte de África). Escribe en su página web que su trabajo se ha caracterizado por una “continua trashumancia y desplazamiento por distintos contextos sociales, populares y estéticos del mapa cultural mundial”. Y me quedo boquiabierta porque me fascina imaginar todo lo sembrado y todo lo recolectado, todo lo vivido. Exposiciones individuales y muestras colectivas. Su trayectoria es un desfile de color!

En 2001 fundó la asociación “La Gloria Factoría de Arte”, el espacio cultural y artístico que la ocupa. A partir del año 2014 es cuando Nevenka Pavic traslada parte de su creación a la técnica del mosaico y desarrolla varios proyectos de arte público. Aquí, en L’Hospitalet, tenemos buenos ejemplos de ello. “La Santa Estación” (2018) es quizás la más destacada, por ambición y resultados. Nos habla de ella recordando cada uno de los pasos que la hicieron posible. Porque las fotos del día que se intervino el espacio nos muestran las columnas debajo del Pont d’en Jordà bellamente revestidas de motivos florales, tótems y figuras simbolicas de múltiples colores pero no muestran todas las personas y el trabajo que hicieron posible el camino de siembra para verlas florecer y lucir. Si la estación de metro de Santa Eulalia pudo ser intervenida artísticamente fue gracias a… No haremos una enumeración: os propongo el ejercicio de rebobinar e imaginar el origen de cada una de las pequeñas piezas que conforman el mosaico. Una a una: recolectada, pulida, pintada, cocida, cuidada, pensada para establecer un vínculo con otra pieza, menuda o más grande, del mismo color o distinto, para crear una imagen conjunta. Recolectarlas, ordenarlas, diseñar los motivos y las formas de la intervención, recaudar fondos y material, voluntarios. Lo menos costoso fue colocar las piezas, me cuenta. Lo de antes, casi épico. Este adjetivo lo escribo yo. Mientras, a Nevenka le han vuelto a brillar los ojos. Creo que es orgullo y alegría. El recuerdo. La traza de lo honesto.

Y podría seguir dando pinceladas de amateur. Porque me he puesto en el jardín de no escribir este retrato en forma de pregunta y respuesta. Preferí destilar frases y sensaciones. También certezas. La red de creadores de L’Hospitalet no es sólo un conjunto de currículums brillantes sino un conjunto de voluntades artísticas, de pasiones y aspiraciones colectivas.

Descubre el trabajo de Nevenka en: nevenkart.com